En un restaurante elegante de Montevideo, el sommelier notó algo curioso:
Los vinos más caros de la carta no se vendían.
Tampoco los más baratos.
La mayoría de los comensales elegía el segundo más barato.
Eso no era un problema…
Pero tampoco era rentable.
Entonces, hicieron algo que cambiaría todo… agregaron un vino nuevo.
Un vino excelente, sí…
Pero con un precio absurdamente alto: $1.000 la botella.
El doble del más caro hasta ese momento.
La botella no se vendió ni una sola vez en los primeros 15 días.
Pero en ese mismo tiempo…
Las ventas de vinos de $500 a $700 se dispararon.
¿Por qué?
Porque el vino de $1.000 ancló el precio.
Lo que antes parecía caro… ahora parecía una «buena elección».
El cerebro comparó.
Y, al ver el de $1.000, pensó:
«Este de $650 está bien. Ni tan caro, ni tan barato.»
Y la caja registradora empezó a sonar.
¿La moraleja?
🔹 A veces, el producto más caro no está para venderse.
🔹 Está para vender los otros.
El ancla de precio no es un número.
Es una percepción.
Y si no sos vos quien pone el ancla en la mente del cliente… lo hará tu competencia. O peor: el miedo.
Reflexión final:
El primer precio que ve el cliente no es cualquier número.
Es el que define cuánto está dispuesto a pagar por todo lo demás.
Un saludo,
Andrés Ponce
¿Querés venderle al Estado en Uruguay, entender cómo funcionan las licitaciones o sacarle ventaja al sistema de compras estatales ARCE?
En F5 Inteligencia Comercial te damos todo lo que necesitas: desde alertas automatizadas de licitaciones y oportunidades hasta estrategias comerciales para dejar de perder y ganar contratos públicos.
Somos la primer empresa en Uruguay especializada en inteligencia comercial aplicada a ventas al Estado.
Si trabajás con licitaciones, pliegos, compras directas, convenios marco, concursos de precios, F5 es tu socio estratégico.

